|
Otra deidad traviesa de los chinooks y otras gentes occidentales
es el Arrendajo Azul. Es un fanfarrón turbulento,
un intrigante, y hace travesuras Es el mismísimo payaso de
los dioses, e invariablemente se mete él mismo en líos
si no los está fabricando para los demás. Tiene la
forma de un arrendajo, que le fue dada por las Gentes Sobrenaturales
porque lo derrotaron en una competición de tiro con arco.
Le impusieron una maldición, advirtiéndole que la
nota que empleaba como un pájaro le traería una notoriedad
poco envidiable como un mal presagio. El Arrendajo Azul tiene
un hermano mayor, el Petirrojo, que le reprocha continuamente por
su conducta traviesa con una fraseología sentenciosa. La
historia de los muchos trucos y las bromas hechas por el Arrendajo
Azul, no sólo en los miembros sufridos de su tribu, sino
también en los ciudadanos del mundo sobrenatural, debió
crear una gran diversión en tomo a muchas hogueras indias.
Incluso la seriedad proverbial del hombre rojo no podía resistirse
a las aventuras cómicas de este búho americano.
|