|
|
Mahometanos
|
Kaaba
|
Dado de juego. "el cubo".
En medio de un espacio que encierra el templo de La Meca, se
eleva un edificio cuadrado, de cerca quince pies y un poco más
alto que largo y ancho. No se ve nada más en este edificio
que una tela de seda negra que cubre enteramente las murallas, excepto
la plataforma que sirve de cubierta a la casa, y que es de oro. Este
célebre edificio está destinado para recoger las aguas
de lluvia, que son muy raras en este clima. Es el que los musulmanes
prefieren a todos los demás que han levantado los monarcas
de los pueblos con tanto trabajo y gasto. «Abraham,
dicen, edificó esta casita en tiempo de sus persecuciones,
hablándole revelado Dios que desde la eternidad había
escogido aquel lugar, para derramar en él su bendición.
» En este mismo edificio, Ismael heredó de su
padre, y se muestra aún su sepulcro. En fin, esta es a santa
casa conocida bajo el nombre de Kaaba, o casa cuadrada, hacia
la cual dirigen los mahometanos su votos o preces.
Esta Kaaba esta construida de las piedras del mismo país,
unidas y ligadas con un simple mortero de tierra Encarnada, que el
tiempo ha endurecido. La luz entra tan sólo en él por
la parte de oriente, donde hay una abertura en forma de puerta, que
está cerrada con dos medias puertas de oro macizo, unidas a
la pared con goznes y cercas del mismo metal. El suelo es de una sola
piedra sobre la cual vienen los peregrinos a humillar su frente. La
puerta se abre tres veces al año. En el interior no se ve sino
el oro que cubre ambos pisos, como asimismo las paredes. En el ángulo
oriental del edificio ("ángulo negro") a 1,50 metros
sobre el nivel del suelo y no lejos de la puerta está empotrada
la famosa "piedra negra", entregada por el arcángel
Gabriel a Abraham, pieza de basalto
de otro tipo de lava, en dos pedazos y unidos por un aro de plata.
Los peregrinos islámicos la besan respetuosamente, Los otros
tres ángulos se denominan iraquí (el del N) y
el del S, Yemení. Del lavado solemne del pavimento se
encarga el jerife de La Meca en una escoba de hojas de palmera,
primero con agua del pozo de Zemzem y luego con agua de rosas.
La Kaaba se halla revestida, de acuerdo con una costumbre que
se remonta a la época preislámica, con una funda de
brocado negro, que se renueva cada año al final del mes de
la peregrinación. La fórmula de la profesión
de fe musulmana: "No hay más Dios que Allah
y Mahoma es su profeta", "Allah
es grande", está tejida en dicha funda que lleva una cinta
bordada de oro y con versículos del Corán. Ante
la puerta el velo colgante es de tejido egipcio. |
|