|
ABC
|
|
I
|
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
| .. |
 |
| Aborígenes |
|
|
 |
| Biografías |
|
 |
| Ordenes y Sectas |
|
|
|
|
|
| |
|
Mahometanos
|
Abel y Caín
|
| Los musulmanes siguiendo la tradición
de los antiguos rabinos, cuentan a su manera la historia de los hijos
de Adán. Dio a luz Eva, dicen ellos, a los gemelos Caín
y Aclima, y después a Abel y a Lébuda, también
gemelos. Cuando todos estos hijos llegaron a la pubertad, Adán
quiso dar por mujer, a Caín, a la gemela de Abel, y a éste
la de Cain, quien se mostró muy poco satisfecho de la voluntad
de su padre, porque Aclima aventajaba en hermosura a Lébuda.
Respondió pues que era más natural unirle con Aclima
o Ada, por haber estado juntos en un mismo seno. Adán repuso
que se había ceñido a las órdenes del Creador:
«Decid más bien, replicó Caín, que amáis
con preferencia a mi hermano.» Entonces el padre de los humanos
que vio con dolor este primer germen de la envidia y los celos, propuso
un sacrificio diciendo que aquel cuya ofrenda fuese más grata
a Dios recibiría por esposa a Aclima o Ada, y ambos hermanos
convinieron en esta proposición. Abel, con toda la sinceridad
de su corazón, pensaba acoplar por mujer a su hermana gemela
si Dios no admitía favorablemente su ofrenda. Caín,
por el contrario, había resuelto en el fondo de su alma no
ceder a Aclima cualquiera que fuese el resultado del convenio. Es
bien sabida ya la suerte que tuvieron ambos sacrificios. Caín,
entonces poseído de cólera y de envidia, concibió
el atroz proyecto de matar a su hermano: pero no sabia como hacerlo.
El diablo que andaba siempre alrededor de nuestros primeros padres,
le indicó el medio de poder ejecutar su crimen. Tomó
la figura humana y se presentó a Cain llevando un pájaro
en la mano, que puso sobre una piedra, y tomando otra, le machacó
la cabeza. Esta lección infernal produjo su efecto, pues mientras
Abel dormía sosegadamente, el bárbaro de Caín,
cogió una gran piedra y la dejó caer sobre la cabeza
de su hermano. La confusión de Caín después de
haber cometido este fratricidio fue muy grande: ¿pero, cómo
podía ocultar el cadáver de Abel? En este apuro lo envolvió
en una piel y lo llevó sobre sus espaldas por espacio de cuarenta
días, hasta que el hedor y la corrupción lo obligó
a depositarlo de tiempo en tiempo, y entonces las aves de rapiña
y los animales carnívoros se cebaban en el cadáver.
Sin embargo este recurso no bastaba, Caín deseaba quitarse
de delante aquel objeto de horror, cuando he aquí que un día
vio en el aire dos cuervos que se peleaban y que, habiendo caído
muerto uno de ellos, el otro bajó y con el pico y las uñas
abrió un hoyo donde lo ocultó. Esta lección bastó
para que Caín enterrara a su hermano. No por esto sin embargo
quedó más tranquilo; agobiada su alma con los remordimientos
y temiendo la misma suene que había hecho sufrir a Abel, empezó
a vagar por todas partos, arrastrando una vida triste y desgraciada,
hasta que un día uno de sus nietos, corto de vista, saliendo
a cazar, creyendo que era un animal salvaje, le mató. La narración
bíblica de la muerte de Abel se encuentra en el Génesis,
4,1-15, quizá como eco del conflicto entre dos civilizaciones:
la del agricultor, representada por Caín y la del pastor nómada
personificada por Abel. Una tablilla sumeria (Baja Mesopotamia, junto
al Golfo Pérsico) del II milenio a. C. hace referencia al conflicto
entre un dios pastor y un dios agricultor, ofreciendo un curioso paralelismo
con el texto bíblico. |
|