Es un dios que precide sobre los relámpagos, la lluvia y
la procreación de las plantas y criaturas vivientes. La creación
entera teme sus poderosos golpes. Hasta el hombre inocente se esconde
del vigoroso dios, cuando Parjanya destruye con sus truenos a los
que obran mal.
En todas sus atribuciones es muy similar a Indra
y se discute si en realidad su nombre no es más que un epíteto
de él.