Nombre
con que se conoce a la diosa del agua de los Náhualt y
compartía su poder con su esposo Tláloc;
ambos fueron creados por los cuatro Tezcatlipocas,
hijos de la divinidad dual suprema. Su más célebre
representación fue hallada en la Plaza de la Luna de Teotihuacán.
Era representada a menudo con la pequeña imagen de una
rana. Su vestimenta era peculiar e interezante. Alrededor del
cuello llevaba un magnífico collar de piedras preciosas,
de las que colgaba un pendiente de oro.
El nombre significa señora del manto esmeralda, en alusión
al color del elemento sobre el que presidía la diosa. Era
venerada especialmente por los aguadores de Méjico y todos
aquellos cuyo trabajo les tenía en contacto con el agua.
Su vestimenta era peculiar e interesante. Alrededor del cuello
llevaba un magnifico collar de piedras preciosas, de las que colgaba
un pendiente de oro. Era coronada con una diadema de papel azul
decorada con plumas verdes. Las cejas eran de turquesa, dispuestas
como un mosaico, y su vestido era de un nebuloso color verde azulado,
que recordaba el color del agua de los mares de los trópicos.
Su apariencia se resaltaba con una aureola de flores marinas o
plantas acuáticas y en la mano izquierda también
llevaba una, mientras que en la derecha llevaba un jarrón
con una cruz en la parte superior, emblema de los cuatro puntos
de la brújula, de donde viene la lluvia.