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RELIGIONES, SECTAS Y GRUPOS
Albigenses
(También se les conoce como "CÁTAROS".)
Secta herética medieval. El movimiento cátaro, establecido en Bulgaria, parece tener orígenes maniqueos, pero sus creencias, en forma modificada, fueron divulgadas por el Asia Menor y pasaron a los Balcanes en la Edad Media. El mayor grupo cátaro recibe el nombre de albigense porque tenía su base en la región de Albi, Languedoc, al sur de Francia, donde llegaron a ser un movimiento fuerte a partir del siglo XI.
Esta religión dualista, con un dios de luz y verdad (el del Nuevo Testamento) y otro de tinieblas y error (el del Antiguo Testamento), predicaba una lucha entre estos dioses y otra entre el espíritu y la materia. Los creyentes se dividían en perfecti y credentes, es decir, el clero y los simples feligreses. Estos debían imitar el ascetismo de los perfecti. Para alcanzar tal condición era necesario someterse a su único sacramento, el consolamentum. Los albigenses rechazaban el matrimonio, la procreación, la guerra, el énfasis en lo material y se negaban a consumir ciertos alimentos. Se oponían a los gobiernos y los juramentos. Estas prácticas no eran comunes a todos los creyentes, sino a los más consagrados. Como el único infierno era el encarcelamiento del alma dentro del cuerpo, algunos vivían de manera inmoral, mientras que otros eran sumamente rigurosos.
Se extendieron por el sur de Francia bajo el patrocinio del conde Raimundo VI de Tolosa. Santo Domingo de Guzmán trató de llevarlos a la obediencia romana, pero fracasó; también lo intentó la orden cisterciense. El papa Inocencio III lanzó una cruzada contra ellos, en la que se distinguió Simón de Monfort. Los albigenses fueron condenados por diversos concilios, pero se mantuvieron activos en algunas regiones hasta el siglo XVI.

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